Alimentación Macrobiótica: EN BUSCA DEL EQUILIBRIO

Macro = Gran Vio= Vida

La Macrobiótica es una disciplina proveniente de Japón, influenciada por la medicina tradicional oriental, con más de 5000 años de antigüedad.

Su fundador, George Oshawa, fue quien  la trajo a occidente donde formó a discípulos como Michio Kushi o Lima Oshawa que posteriormente difundieron su filosofía alrededor del mundo.

La base de la macrobiótica es la búsqueda del equilibrio a través de la alimentación, teniendo en cuenta la energía yin y yang de los alimentos y el efecto que  producen en nuestro cuerpo y emociones.

Cuando hablamos de yin y yang nos referimos a esas energías opuestas y complementaria que forman parte de la vida y la naturaleza, como la noche y el día, el frío y el calor, la luz y la oscuridad.

 

Así, por ejemplo, la energía yin es una energía fría, volátil, que provoca expansión y dispersión, mientras que la energía yang es caliente, contractiva y tonificante.

 

La Dieta Macrobiótica, además,  se basa en los ciclos de la naturaleza, acompasando la alimentación a los ciclos naturales, en armonía con las estaciones.

Qué alimentos forman parte de la cocina macrobiótica?

Los alimentos que se utilizan para el consumo diario son aquellos más equilibrados a nivel nutricional y energético. Estos son:

 

Cereales integrales, legumbres, vegetales de estación, frutos secos y semillas, alimentos fermentados, algas, pescado (en algunos casos) y frutas de estación (según la estación y la condición de la persona se consumirán crudas, cocidas, o no se consumirán).

 

Alimentos con una energía extrema; a evitar o consumir ocasionalmente:

 

Energía extrema Yin: azúcar, miel, lácteos, queso fresco, chocolate, alcohol, frutas tropicales, refrescos, café, aditivos.

Energía extrema Yang: condimentos salados, carnes, embutidos, snacks, huevos, quesos curados, fritos, horneados.

Cuando nos alimentamos con alimentos de energía extrema necesitamos compensarlo con alimentos con una energía extrema contraria. Por ejemplo: si comemos carne o embutidos, necesitaremos compensarlo con dulces o alcohol.

El organismo siempre busca el equilibrio, por eso cuando comemos un alimento con una energía extrema, el propio cuerpo nos pedirá una energía extrema contraria para equilibrar.

Del mismo modo, si comemos alimentos con una energía neutra o con un yin/yang moderado, nos mantendremos más equilibrados y centrados física y emocionalmente.